Quien busca esto suele tener una factura delante o una web que nadie toca desde hace meses. Según Google Ads, en España hay de media 320 búsquedas al mes de «mantenimiento pagina web» y 70 de «cuanto cuesta mantener una pagina web». Son medias de 12 meses, medidas el 29 de septiembre de 2026. Vamos por partes: qué entra, qué cuesta, qué sobra y qué hacer si tu web salió del Kit Digital.
¿Qué es el mantenimiento de una página web?
Es todo lo necesario para que la web siga publicada, funcione y no se convierta en un problema. Se reparte en cuatro bloques:
- Que siga viva: renovar el dominio (tu dirección, del tipo tunegocio.es), pagar el alojamiento (el servidor donde está guardada) y mantener el certificado de seguridad, el candado que ves junto a la dirección.
- Que sea segura: actualizar el programa con el que está hecha (WordPress es el más habitual), la plantilla y los complementos, y guardar copias de seguridad fuera del propio servidor.
- Que funcione: que los formularios lleguen a tu correo, que el botón de llamar marque, que cargue rápido en el móvil y que Google pueda entrar a leerla.
- Que diga lo que es cierto: horarios, teléfono, servicios, precios, fotos y textos legales al día.
Los tres primeros bloques son técnicos. El cuarto es contenido, y muchas cuotas de mantenimiento no lo incluyen: cada cambio se cobra aparte. Pregúntalo antes de firmar.
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
No hay una cifra única, y desconfía de quien te dé un precio sin haber visto tu web. Lo que mueve el coste es esto:
- Cómo está construida. Una web en WordPress con muchos complementos necesita revisiones frecuentes; una hecha en una plataforma que se actualiza sola, casi ninguna.
- Si tiene tienda, reservas o área de clientes. Cuanto más hace la web, más cosas pueden romperse.
- Si la cuota incluye dominio y alojamiento o te llegan en facturas aparte.
- Si incluye cambios de contenido y cuántos al mes.
- Si incluye trabajo para atraer clientes desde Google y la IA o solo mantenerla en pie. Son servicios distintos y conviene saber cuál estás pagando.
Para saber lo que te cuesta la tuya, apunta en una hoja todo lo que pagas por ella: renovación del dominio, alojamiento, cuota de mantenimiento y licencias de complementos de pago. Así verás si pagas algo dos veces, por ejemplo el alojamiento dentro de la cuota y también en otra factura.
Qué tarea es y si necesitas a alguien para hacerla
| Tarea | Cada cuánto | ¿Hace falta pagar a alguien? |
|---|---|---|
| Renovar el dominio | Cada año | No, si está a tu nombre: puedes dejarlo en renovación automática. |
| Alojamiento | Mes a mes o por año | Siempre se paga a alguien, esté o no dentro de la cuota. |
| Certificado de seguridad | Se renueva periódicamente | Muchos alojamientos lo incluyen y lo renuevan solos. Compruébalo. |
| Actualizar programa y complementos | Revisar cada mes | Si no sabrías arreglarlo cuando una actualización rompe algo, sí. |
| Copias de seguridad | Automáticas, comprobarlas cada mes | Muchos alojamientos las hacen. Confirma que existen y que se pueden recuperar. |
| Cambios de contenido | Cuando cambie algo del negocio | Si el panel es sencillo, puedes hacerlos tú. |
Un precio publicado para comparar
Como referencia con el precio a la vista, esta es la tarifa de Nombrada publicada en nombrada.com/precios/ a 29 de septiembre de 2026, sin IVA. Hay un alta de 49 € que se paga una sola vez, por construir la web, y después eliges uno de dos planes, sin permanencia. Tu web cuesta 190 € al año o 19 € al mes: la página queda publicada en una dirección de Nombrada, sin dominio propio y sin trabajo para salir en Google. Tu web + clientes de Google y la IA cuesta 490 € al año o 49 € al mes: incluye dominio propio, trabajo cada mes para Google y para la IA y un informe el día 1; si lo pagas al año, se descuenta el alta. Como extras, el logo (tres propuestas) cuesta 49 € y el blog, 69 € al mes. Aquí tienes lo que incluye cada plan.
No hace falta contratar nada para aprovechar esta referencia: sirve para leer cualquier presupuesto. Si te piden una cuota mensual, mira qué tareas hay escritas detrás, si el dominio va dentro y si alguien te cuenta cada mes qué se ha hecho. Y si tu web actual funciona, está a tu nombre y te trae clientes, lo sensato suele ser mantenerla, no rehacerla.
Lo que no deberías pagar
- Una cuota sin lista de tareas. Si el contrato pone «mantenimiento» y nada más, no sabes qué compras. Pide por escrito qué se hace, cada cuánto y en qué plazo te responden si algo falla.
- Extras «para salir en la IA». Google explica en su documentación oficial para webmasters que para sus respuestas con IA valen las mismas prácticas de SEO de siempre, que no usa el archivo llms.txt y que los datos estructurados no son un requisito para aparecer en ellas. Tampoco hace falta trocear los textos ni reescribirlos para su IA. Si te lo cobran aparte, pregunta qué gana tu negocio con eso.
- Una página por cada variante de la búsqueda. Veinte páginas casi iguales, una por barrio o por cada forma de decir lo mismo, hechas para manipular el ranking, es lo que Google considera abuso de contenido a escala.
- Promesas de puesto. Nadie puede garantizarte el primer resultado de Google ni que ChatGPT te recomiende.
- Permanencias largas y dominios que no controlas. Si tienes dominio propio, que esté a tu nombre, porque es tu dirección y debe irse contigo si cambias de proveedor. Si tu web vive en una dirección del proveedor, como pasa con el plan Tu web de Nombrada, tenlo claro desde el principio.
¿El mantenimiento te ayuda a salir en Google y en la IA?
Ayuda en lo básico. Para que Google te muestre, en los resultados normales o en la respuesta con IA que pone arriba, tiene que poder rastrear e indexar tu web, y el contenido tiene que ser útil y fiable. Una web caída, con errores o con el teléfono antiguo lo pone difícil, y los asistentes como ChatGPT pueden acabar repitiendo esos datos viejos.
Pero mantenerla en pie no te coloca delante de nadie. Para eso hace falta que la web responda a lo que la gente de tu zona busca, y ni siquiera así hay garantías.
Si tu web es del Kit Digital y el mantenimiento pagado se acabó
Muchas pymes consiguieron su web con el Kit Digital. La ayuda cubría el servicio durante un periodo; cuando termina, si no has firmado nada nuevo con el agente digitalizador, lo más probable es que nadie esté revisando tu web. Las condiciones concretas están en tu contrato y en la información oficial del programa en Acelerapyme.
Qué deja de hacerse
- Las actualizaciones del programa, la plantilla y los complementos.
- Las copias de seguridad, si las hacía el agente y no el alojamiento.
- La renovación del dominio y del alojamiento, si los pagaba el agente.
- La revisión de formularios, enlaces y avisos de error.
- Los cambios que antes pedías por correo.
Qué riesgos tiene dejarla como está
- Ataques. Los complementos sin actualizar son una puerta habitual. Una web atacada puede redirigir a otras páginas o mostrar avisos de peligro en el navegador.
- Perder la dirección. Si el dominio caduca, puede registrarlo otra persona.
- Clientes que se pierden sin que te enteres. Un formulario roto no avisa: simplemente deja de llegar correo.
- Textos legales desfasados. El aviso legal, la política de privacidad y el aviso de cookies tienen que ajustarse a la LSSI, al RGPD y a la guía de cookies de la AEPD. Ante la duda, consulta a un profesional.
- Información vieja en Google y en la IA. Horarios o servicios que ya no son los tuyos pueden acabar en los resultados y en las respuestas de los asistentes.
Qué hacer esta semana
- Averigua a nombre de quién está el dominio. Si es un .es, puedes consultarlo en dominios.es, el registro oficial de Red.es.
- Pide al agente por escrito los accesos: panel del dominio, alojamiento y gestor de la web.
- Pide una copia completa de la web y guárdala fuera del servidor.
- Apunta las fechas de renovación del dominio y del alojamiento.
- Decide con esos datos: mantenerla tú, contratar un mantenimiento con tareas escritas o rehacerla si ya no te trae nada.
¿Puedes mantenerla tú sin pagar a nadie?
Sí, si la web es sencilla, el alojamiento hace copias y actualizaciones automáticas y el dominio está a tu nombre con renovación automática. En ese caso te basta con un repaso al mes:
- Envía un mensaje de prueba desde el formulario y comprueba que llega.
- Abre la web en el móvil y pulsa el botón de llamar.
- Revisa horario, teléfono, dirección y servicios.
- Confirma que hay una copia de seguridad reciente.
Si tienes tienda online, reservas o muchos complementos, compensa que alguien se haga responsable. Eso sí, con las tareas por escrito y sin atarte.