Cómo funciona · 4 pasos, menos de 24 horas
De un formulario a una web publicada, con un jurado en medio.
- Pasos
- 4
- La web entera
- menos de 24 horas
- Si no llega al listón
- se sigue puliendo
- Portero
- Automático, antes del jurado
No hay un comercial ni un diseñador esperándote. Hay un método que arranca de lo que la gente busca de verdad, un diseñador que escribe el código propio de cada web y un jurado que puede decir que no.
Qué ves en cada paso
El formulario (3 minutos)
Nombre, oficio, zona, servicios, contacto y qué te hace distinto. Si tienes ficha en Google, casi todo se rellena solo. Nunca preguntamos cuántas páginas quieres: eso lo decide la demanda medida.
Va en los 49 €
Tu portada (unos 8 minutos)
Tu portada, escrita entera para tu negocio y tus búsquedas mensuales reales según datos de Google Ads. Sin fotos de archivo: lo decimos en la propia portada. Eliges una y esa fija la dirección de arte de toda la web. Mira seis portadas escritas de verdad.
Va en los 49 €
La web entera (menos de 24 horas)
El método decide cuántas páginas y cuáles con datos de búsqueda, escribe los textos desde tus respuestas y el diseñador construye la web. Después, los porteros miden maquetación, contraste, velocidad y móvil, y el jurado puntúa ocho dimensiones. Por debajo del listón, vuelve al diseñador. Mira tres webs completas de ejemplo.
Va en los 49 €
Plan y publicación
Navegas la web entera en nuestra dirección y eliges plan (los dos planes y lo que cuestan). Desde entonces: cambios por escrito, el trabajo de cada mes para que te encuentre quien busca lo que vendes (y para que las respuestas de la IA puedan citarte), informe el día 1, y blog quincenal si lo quieres.
Necesita plan
El jurado
Tu web no sale del taller hasta que llega al listón que exigimos.
- Lo que puntúa
- 4 jueces, 8 ejes
- Si no llega
- Se corrige
- Hasta que
- Llega al listón
El jurado es nuestro portero de la casa. Puntúa la web construida sobre capturas reales, en escritorio y en móvil, y no baja el listón para que algo pase. Si la web no llega al listón, vuelve para corregirla, las veces que haga falta: ni te entregamos algo a medias ni te dejamos sin tu web. Cuando está lista, la ves entera antes de elegir plan, y si algo no te encaja, lo cambiamos sin coste.
Nada de lo que sale en tu web está inventado: tu oficio, tu ciudad, tus servicios y tus propias palabras, más las cifras de búsquedas tal y como vienen de Google Ads. Si un dato no vino de la fuente, no está en la página.
Los volúmenes vienen de una cuenta que tú no tienes, así que no nos creas por eso: lo que sí puedes comprobar es la búsqueda.
- El juez de la lámina
- El primer pantallazo y la letra
- El juez de la atmósfera
- El aire, el color y el ritmo
- El juez de la lupa
- El milímetro y el móvil
- El juez del sistema
- Que todo responda y sea la misma web
Las ocho se puntúan sobre capturas de TU web, en escritorio y en móvil, tres lecturas cada juez. Si alguna baja del listón, vuelve al diseñador hasta que llega.
Lo que llevas dentro
Por qué esto no es «una web hecha con IA» y ya.
La IA escribe y dibuja; el criterio es de un método con años. Lo segundo es lo que hace que la web sirva para algo.
- Un método con 18 años y más de 1.000 pymes detrás. La IA es el cómo; el qué es un método de agencia que lleva desde 2008 ayudando a negocios pequeños a que los encuentren, con un libro publicado en Gestión 2000. Quiénes somos.
- Trabajo para salir en Google y en la IA, hecho de una vez y bien hecho. No es una web a la que luego se le añade eso: es la web construida ENTERA sobre lo que busca la gente de tu zona. Una página por cada búsqueda que puedes ganar —no por cada servicio que suena bien—, cada una escrita con las palabras exactas que teclean tus clientes, enlazadas entre ellas para que la que más te interesa sea la que más peso tiene, con los datos que Google necesita para entender qué negocio eres y dónde estás, y a una velocidad que casi ninguna web de tu competencia tiene. Eso es lo que posiciona, y se hace bien desde el primer día: después solo hace falta tiempo.
- Tú no montas nada. Esto no es un editor de bloques donde acabas decidiendo tú qué va en cada sitio sin saber por qué. Tú sabes de tu oficio; contestas un formulario de tres minutos y la web llega hecha.
- Escrita para las búsquedas que traen clientes. No las que suenan bien: las que teclea quien está a punto de decidir a quién llama, medidas en tu zona y con su cifra a la vista.
- Dos puertas, no una: Google y las respuestas de la IA. Cada vez más gente pregunta a una IA o lee el resumen de arriba de Google, y esas respuestas se escriben leyendo páginas. Una web que dice claro qué haces, dónde, para quién y a qué precio es material que una IA puede citar.
- Calidad de agencia, y se comprueba. Velocidad muy cerca de 100/100: medido con PageSpeed Insights de Google en 10 webs nuestras ya publicadas. Cada web de ejemplo enseña su nota y su fecha, y puedes repetir la medición tú mismo con su dirección.
El portero
Y antes del jurado, un portero.
El jurado pone notas. Antes que él hay algo más simple y más duro: una comprobación que solo dice sí o no, a la que no se puede convencer y que no se cansa. Tu portada no te llega hasta que la pasa.
- Una página y no un experimento: un solo titular, nada cargado de fuera y fuera de Google hasta que sea tuya.
- Un menú que no miente: nombra las páginas que tu web va a tener de verdad.
- Cada cifra con su sitio, y ninguna sumada con otra.
- Nada que delate una máquina con prisa.
- Medida pintada, no leída en el código: contraste, la pantalla del móvil y ningún texto tapado.
Míralo con tu propio negocio.
Tu portada gratis, sin tarjeta. El reloj de al lado es el de verdad.
- El formulario
- 3 min
- Tu portada, gratis
- 8 min
- La web entera, 49 €
- menos de 24 h