Qué es el llms.txt, explicado sin tecnicismos
Es un archivo de texto plano que vive en una dirección fija de tu web: tudominio.es/llms.txt. Se escribe en Markdown, un formato muy simple en el que una almohadilla (#) marca un título y un guion marca un elemento de una lista.
Dentro va un resumen breve del negocio y una lista corta de las páginas que más importan, cada una con su enlace y una frase que explica qué hay en ella. La idea es que una herramienta de IA que llegue a tu web encuentre lo esencial sin tener que recorrerla entera.
Nació en 2024 como una propuesta, no como una norma oficial. Nadie obliga a tenerlo y ningún organismo lo regula. Se habla mucho de él, y eso ha llevado a que algunos lo vendan como un atajo para aparecer en la IA. Antes de pagar por ello, conviene saber quién lo lee.
Google no lo usa, y lo ha dejado por escrito
En su guía oficial para quienes tienen una web, Google afirma que no usa el llms.txt ni ningún otro marcado pensado «para la IA». Añade que no hace falta trocear los textos ni reescribirlos para sus respuestas con IA, y que el marcado de datos estructurados no es un requisito para salir en ellas.
Traducido a tu día a día: tener un llms.txt no te sube ni un puesto en Google ni te mete en la respuesta que aparece arriba de los resultados. Para Google, salir en sus respuestas con IA es hacer SEO, sin capítulo aparte. Lo que pesa es que su robot pueda entrar en tus páginas y guardarlas en su índice, y que lo que cuentas le resuelva algo a quien lo lee. Puedes leerlo tú mismo en la guía de Google sobre sus funciones de IA.
¿Quién lo lee y quién no?
Google, no. Otros motores y asistentes de IA pueden leerlo cuando visitan una web, igual que pueden leer cualquier otra página pública.
Pero ninguno de ellos ha garantizado públicamente que lo use para decidir a quién cita o qué negocio recomienda. Puede que lo lean, puede que lo ignoren y puede que se queden con el resto de tu web. Que un asistente abra tu llms.txt no significa que te vaya a mencionar.
Por eso nadie puede prometerte una mención en ChatGPT ni en ningún otro asistente, ni con este archivo ni sin él. Si alguien te lo promete, ya sabes cuánto vale esa promesa.
Un ejemplo real que puedes abrir
El nuestro está en nombrada.com/llms.txt. Lo publicamos el 24 de septiembre de 2026 y, a fecha de 7 de octubre de 2026, enumera tres cosas: los precios, las páginas principales de la web y 9 artículos del blog. Ábrelo: es texto plano, se lee en un minuto y no esconde nada.
Lo tenemos sabiendo que Google no lo usa. Lo leen otros motores, y como mantenerlo cuesta poco, preferimos que, si lo abren, encuentren los precios correctos y las páginas buenas en lugar de tener que deducirlos.
Cómo sería el de un negocio local
Para una fontanería, la estructura podría parecerse a esto:
# Fontanería Ejemplo, Valladolid
> Fontanero en Valladolid y alrededores. Urgencias, fugas, calderas y reformas de baño.
## Servicios
- [Urgencias de fontanería](https://tudominio.es/urgencias/): horario y cómo avisar
- [Reparación de calderas](https://tudominio.es/calderas/): marcas con las que se trabaja
## Información
- [Precios](https://tudominio.es/precios/): desplazamiento y precio por hora
- [Contacto](https://tudominio.es/contacto/): teléfono, horario y zona de trabajo
La primera línea es el nombre del negocio; la que empieza por el signo «mayor que» es el resumen; los subtítulos agrupan los enlaces. No hace falta nada más.
Existe también una variante, el llms-full.txt, que incluye el texto completo de las páginas. Para un negocio local con pocas páginas no suele aportar nada.
¿Te hace falta uno?
Para casi cualquier negocio local, es lo último de la lista. Antes van las cosas que sí acercan clientes:
- Que Google pueda rastrear e indexar tu web. Si no tiene tus páginas guardadas, lo demás da igual. Lo compruebas gratis en Google Search Console.
- Que cada servicio que ofreces tenga su página, contada con las palabras con las que te busca la gente de tu zona.
- Que tus datos coincidan: dirección, teléfono y horario iguales en la web y en tu ficha de Google.
- Que los precios estén al día, si decides publicarlos.
Si todo eso ya está, añadir un llms.txt te lleva media hora y no hace daño. Si alguien te cobra un «pack de optimización para IA» cuyo plato fuerte es este archivo, desconfía: lo puedes hacer tú.
Lo que suele salir mal
- Confundirlo con el robots.txt. El llms.txt no bloquea ni deja pasar a ningún robot. Si quieres decidir qué bots entran en tu web, eso se configura en el robots.txt.
- Contar cosas que no están en la web. Si el archivo dice una cosa y tus páginas otra, quien lo lea tiene dos versiones. Todo lo que pongas debe estar también en la web.
- Dejarlo caducar. Si cambias precios u horarios y no lo actualizas, estás dando datos viejos. Si incluyes precios, como el nuestro, revísalo cada vez que cambien.
- Volcar la web entera. Los generadores automáticos y algunos plugins meten todas las direcciones de la web. Funciona mejor corto: lo que un cliente necesitaría saber.
- Llenarlo de palabras clave. Nadie al otro lado lo premia; solo consigues un texto peor.
Cómo crear el tuyo en cuatro pasos
- Abre un bloc de notas y escribe el nombre del negocio con una almohadilla delante.
- Debajo, una línea que empiece por «>» con una frase: qué haces y dónde.
- Añade dos o tres apartados (servicios, precios, contacto) con el enlace a cada página y una frase por enlace.
- Guárdalo como llms.txt, con codificación UTF-8, y súbelo a la raíz de tu web. Si no sabes subir archivos, quien te lleve la web o tu proveedor de alojamiento lo hace en un momento.
Para comprobarlo, escribe tudominio.es/llms.txt en el navegador: si ves tu texto, está publicado.
En Nombrada hacemos webs de negocios locales escritas con lo que la gente de su zona busca en Google y pregunta a la IA, y ahí el llms.txt es, como mucho, un complemento de lo que pesa. Si quieres ver en qué orden va cada cosa, lo contamos en cómo preparamos cada web para la IA.